 El nuevo Ibiza realza su faceta deportiva y se adapta más a las tendencias marcadas por el resto de los vehículos de la marca. La apariencia exterior tiene algunos cambios, podemos decir que un toque aquí y otro allá consiguen que el Ibiza tenga personalidad y su apariencia sea más deportiva. Encontramos nuevos paragolpes, llantas, pilotos traseros en color rojo oscuro, faros delanteros dobles para toda la gama, salida de escape a la vista para los modelos de 100 CV o más, limpia-luneta trasero carenado y el nombre ¿Ibiza¿ en el centro del portón, bajo el logotipo de Seat. Tiene unos paragolpes específicos, el delantero con rejilla de nido de abeja y la zona de la matrícula en negro. Las llantas de diseño específico son de 17 pulgadas y el escape cuenta con una salida doble y cromada. Los cambios interiores siguen el objetivo de los cambios exteriores, enfatizar el carácter dinámico y juvenil del Ibiza. Se han empleado materiales de mayor calidad, cambiando los acabados del tablero, paneles de puertas y tapizados. También cambia el pomo de la palanca del cambio y el volante. Nada más y nada menos que 5 mecánicas Diesel, otras 5 de gasolina, con cajas de cambio manuales de 5 y 6 velocidades y una automática de 4, a eso lo llamo yo una gama amplia. Las opciones de gasolina son un 1.2 de 12 válvulas con 64 CV, un 1.4 con 16 válvulas en 75 y 100 CV y el más potente 1.8 con 20 válvulas en 150 y 180 CV de potencia. Los Diesel son un 1.4 TDI con 70 y 80 CV, y el popular 1.9 TDI en 100, 130 y hasta 160 CV en el Cupra. Los consumos medios en recorrido mixto se sitúan entre los 5,9 y 7,9 litros en las versiones de gasolina dependiendo del propulsor y en los Diesel entre 4,6 y 5,5 litros. Un auto dinámico y muy elegante.
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