 El nuevo Hyundai Coupe mide 4,4 m de longitud, tiene cuatro plazas pero sólo es recomendable para dos ocupantes. Se diferencia del modelo anterior en ciertos detalles de aspecto de la carrocería, del interior y en algunos elementos de equipamiento. El Hyundai Coupe tiene ciertas cualidades como deportivo que resultan más interesantes que sus cualidades como coche para viajar. Para quien aprecie que las reacciones sean más bien rápidas, puede ser un coche satisfactorio en carreteras lentas o rápidas. Responde bien a las indicaciones del volante, el balanceo de carrocería es pequeño, el cambio de marchas tiene un tacto acertado y los asientos sujetan bien el cuerpo. El puesto de conducción es muy indicado para quien prefiera ir cerca de la carretera y con las piernas relativamente estiradas. Un puesto de conducción así no se encuentra normalmente en coches de tres puertas derivados de uno de cinco. El Hyundai Coupe con el motor 2,0 l no es un coche silencioso. Desde el interior se siente el ruido del motor cuando va a un régimen alto, el ruido aerodinámico y el de rodadura. Como tampoco es particularmente cómodo de suspensión, no es de los cupés más recomendables para hacer viajes largos. A la velocidad legal en España es soportable, a un ritmo más rápido puede ser algo molesto. La carrocería es cómoda para dos ocupantes y su maletero resulta funcional porque es suficientemente grande (312 l), tiene una forma aprovechable, argollas para fijar la carga, ganchos para colgar bolsas y un buen tapizado debajo del cual está la rueda de repuesto (de emergencia). Las plazas traseras no son aprovechables, aunque la achura y el espacio para las piernas puede ser suficiente, la altura es absolutamente insuficiente, salvo para niños pequeños.
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